MI HERMANO RICHARD (1ea parte)
Para Giselle escribir la vida de Mme Dupont no era sencillo,implicaba permanecer a su lado todo el día,prisionera de esa inmensa mansión que por las noches solía asustarla.
Era entonces...una joven que debutaba como escritora con una novela que había sido un gan suceso en el mundo de las editoriales. Si bien estaba orgullosa de contar entre sus admiradores a la distinguida Mme Dupont, su excesiva posesión la incomodaba.
Convivir con aquella gente era insoportable: Philipe, su hijo mayor y general retirado, era un cuarentón que se la pasaba recitando discursos que jamás pronunció asegurando que en su juventud había sido un gran político.
Ives..el más desdichado de todos, discutía muy a menudo con su bella esposa que lo trataba peor que al mayordomo censurándole su falta de carácter.
Francis Oliver..vice almirante también retirado, consejero de Mme Dupont y administrador de sus bienes, arriesgaba cuanto tenía y podía en las carreras de caballo y al poker a los efectos de mantener un status ridículo e inventado aparentando notoriedad.
Mme Dupont..era diferente, su profunda sensibilidad y exquisitéz la convertían en un ser extaordinario y para Giselle narrar sus aventuras era un placer.
Cierto día... en que la familía había asistido a una velada, aprovechó para descansar y leer un rato.Súbitamente... el silencio fue quebrado por unos pasos que se aproximaban más y más a su cuarto.
Su corazón latió aceleradamente. Echó la bata de terciopelo azul sobre sus hombros desnudos e incorporada en la cama,esperó a que la puerta se abriera.La voz grave de Jean la tranquilizó.
- Soy yo.Puedo pasar?-
-Si, claro - respondió casi sin aliento
-Qué haces aqui? creí que..
-Preferí quedarme en casa y conversar contigo-
Jean se sentó junto a ella y asiendo cálidamente su mano, le confesó que la amaba.La respuesta..demoró en llegar.
Finalmente.. decidió preparar las valijas y alejarse dejando dos notas: una para Mme Dupont ofreciendo sus disculpas y otra para Jean que hizo deslizar por debajo de sus respectivas puertas.
A la semana..consiguió rentar un pequeño y confotable departamento a las afueras de París haciéndose de varios amigos entre ellos,Mary una compañera de viaje con quien h abía obtenido una beca otorgada por el gobierno francés, para cursar estudios de filosofía y letras en la Sorbona.
Pero el tiempo se encargó de unirlos otra vez..
-Giselle te extrañe terriblemente,tu partido me hizo trizas,no pediré que regreses aunque...
-Se produjo un breve lapso entre ambos, se miraron sin pronunciar una palabra y sus bocas se fundieron en un beso interminable.
Se casaron un prinmero de agosto,sin embargo..no fueron días felices los que compartieron en la inhóspita casona junto al lago ubicada en uno de los valles más pintorescos de Francia y tarde descubrió que en asuntos de política..sus ideas eran mus dispares a las suyas cuestionándose si aquél matrimonio no había sido un error.
Las elecciones estaba próximas, el poder era lo único que interesaba a los Dupont, debió resignarse a asumir el papel de esposa sumisa disimulando su desagrado por las cosas que veía o escuchaba.
- El pueblo necesita cambios - le confió Jean en la intimidad
- Y yo también - replicó ella mordiéndose los labios
De ganar las elecciones sería el presidente más joven del mundo, los resultados electorales se darían a conocer por la noche.
Luego de dar un paseo por el parque se encerró en su cuarto y quedóse profundamente dormida despertando sobresaltada por los ruidos y voces eufóricas que procedían de la planta baja.Jean y algunos miembros de su partido, festejaban el triunfo. Había ganado..y después..qué?
Los años se sucedieron repletos de contrariedad y sin gozar de esa dicha que tanto anhelaba, lo amaba y por defender su amor calló y renunció,estaba embarazada y se sentía desprotegida y abandonada.
El niño creció sano y regordete tenía ya cinco años yi era la imágen de su padre.Adoraba a su tio Ives quien lo llevaba a recorrer el valle a caballo ó a la ciudad en su auto deportivo.
Desgraciadamente...la calma duró poco y el dolor no estuvo ausente. Faltaba un año para que concluyera su mandato. Un año... que se llevaría consigo todas sus ilusiones.
Jean había emprendido un corto viaje junto a otros funcionarios...
Una noche...el teléfono sonó. Le comunicaban que su esposo había sido herido mortalmente. Gritó hasta gastar su garganta, las luces de la casa se encendieron al unísono. Todos! hasta la servidumbre, estaban ahora en la sala principal.
Un silencio sepulcral invadió el recinto...Ives viajó a Niza, lugar del atentado.de no poder traer a su hermano,mandaría por ella y así lo hizo.... |
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